Estructura Básica del Mayor General
Comprende cómo se organiza el mayor general, las cuentas principales y cómo cada asiento contable se refleja en este documento fundamental de la contabilidad.
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Recursos educativos para entender los fundamentos de la contabilidad y la gestión del mayor general
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Leer másEstos elementos son la base de todo registro contable correcto. Entenderlos bien es fundamental para trabajar con confianza en contabilidad.
Cada transacción afecta a dos cuentas: una se carga (débito) y otra se abona (crédito). Esto mantiene el equilibrio contable y permite detectar errores fácilmente.
Las cuentas se organizan en categorías: activo, pasivo, patrimonio, ingresos y gastos. Cada categoría tiene reglas específicas sobre cómo se cargan y se abonan.
Toda transacción debe estar respaldada por un comprobante: factura, recibo, extracto bancario. Estos documentos justifican cada asiento que registras en el mayor.
Documento que verifica que el total de débitos iguala al total de créditos. Si no cuadra, hay un error que necesita ser identificado y corregido.
Estos consejos te ayudarán a mantener un mayor general organizado, preciso y fácil de auditar. Aplícalos desde el primer día de tus registros.
No dejes pasar días sin registrar transacciones. Es más fácil recordar detalles cuando están frescos y reduces el riesgo de olvidar movimientos importantes.
Antes de registrar cualquier asiento, asegúrate de tener el comprobante correspondiente. Sin documentación, no hay justificación para el registro.
Escribe descripciones detalladas en cada asiento. Alguien más —o tú mismo después de meses— debe entender exactamente qué representa cada transacción.
Realiza conciliaciones mensuales entre tus registros y los extractos bancarios u otros documentos. Es más fácil corregir errores recientes que rastrear problemas antiguos.
Si usas registros en papel, archiva los comprobantes de forma ordenada por fecha o por tipo. La organización física facilita las auditorías y búsquedas futuras.
La contabilidad evoluciona. Mantente actualizado sobre cambios en normativas, nuevos estándares y mejores prácticas. Esto evita problemas de cumplimiento futuro.